Este es un primer
artículo acerca del gnome-system-monitor y en particular
acerca del manejo de procesos. Arranque el programa seleccionando el
menú Sistema - Administración - Monitor del
sistema. Abajo una captura del gnome-system-monitor en la
pestaña de procesos. Lo primero que podemos hacer con este
utilitario es ordenar el listado de procesos por uso del CPU o
cualquiera otro de los campos (columnas) simplemente haciendo clic
sobre el título de la columna del campo. Podemos ordenar por
Memoria, un segundo parámetro importante para que logre
identificar cuáles programas son los más sedientos de
este valioso recurso. Ahora bien, podemos actuar sobre los procesos
de distinta forma y debe usted haber notado la columna Prioridad.
Siempre que se arranca un programa (proceso), el sistema operativo
Linux le asigna una prioridad que no es más que un valor
entero en el rango -20 (prioridad más alta) a 19 (prioridad
más baja) que define la prioridad entre distintos procesos en
pugna por el uso del CPU o de los CPUs. Así entonces una
primera cosa que podemos hacer es bajar la prioridad a ese proceso
largo de por ejemplo respaldo de directorio en /home . Este valor
también se conoce como el valor “nice”. El usuario
regular está limitado a variar los valores de nice en el
rango positivo de 0 a 19. Solo el superusuario puede asignar valores
negativos.

Para
acceder a las acciones sobre los procesos simplemente seleccione uno
de la lista y presione botón derecho en su ratón para
hacer aparecer el pop-up con las acciones : Detener,
Continuar, Finalizar, Matar, Cambiar
prioridad, Ocultar, Mapas de memoria y Archivos
abiertos. Otra acción útil que puede tomar es
Detener ese proceso para Continuar su operación más
tarde exactamente donde lo dejó. Una alternativa es Finalizar
un proceso dado. Esta acción se invoca cuando el proceso en
cuestión no ofrece una forma propia de terminar en ese
instante y así se le señaliza para que lo haga. Con
esta acción el proceso señalizado debe ser quien
decida terminar y cómo. La última acción para
parar un proceso es Matarlo. Esta acción NO señaliza
al proceso en cuestión y no debe ser nunca la forma normal de
detener un proceso ya que simplemente “saca” al proceso de la
memoria abruptamente y puede provocar inconsistencias en próximas
ejecuciones.
Para la visualización
de los procesos puede escoger en el menú Ver entre: Procesos
Activos, Todos los Procesos, Mis Procesos,
Dependencias, Ocultar, Mostrar Ocultos, Mapas
de Memoria y Archivos Abiertos. Ocultar y Mostrar los
ocultos en realidad es sólo cosmético pero también
un poco peligroso ya que si un proceso oculto chupa su CPU, no lo
verá en el listado normal. Una opción interesante de
visualización es seleccionar Dependencias cuyo nombre no es
muy sugestivo, esta opción muestra los procesos en una vista
de árbol, mostrando la relación jerárquica
entre procesos padres e hijos.
Finalmente podemos
personalizar los campos de los procesos que se visualizan en
gnome-system-monitor seleccionando Editar - Preferencias.

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